El arte de no hacer nada: por qué el aburrimiento es un lujo necesario
En un mundo que premia la productividad constante, recuperar el derecho al ocio genuino puede ser el acto más revolucionario de nuestro tiempo.
Hace no tanto, aburrirse era algo natural. Los niños miraban por la ventana, los adultos se sentaban en el porche al atardecer...